PALMERAS

Palmeras un mundo por explorar

En todo el Planeta existen numerosos jardines botánicos que intentan acercar los ambientes selváticos y las plantas de otros continentes, para mostrarlos a la ciudadanía y a los estudiosos.

La mayoría de los jardines botánicos poseen un invernadero climatizado, dónde se hallan representadas algunas especies de climas tropicales y ecuatoriales, constituyendo el principal atractivo y motivo de visita preferido por los turistas, estudiosos y visitantes en general.

Como ejemplo, citamos EL JARDÍN DE ACLIMATACION DE LA OROTAWA en el Puerto dela Cruz (Tenerife), EL JARDÍN BOTÁNICO provisto de INVERNADERO DE ACLIMATACION y ”PALM HOUSE” en los REALES JARDINES DE KEW (Kew Gardens), en Londres. EL JARDÍN  TROPICAL DE LA ESTACION MADRID-PUERTA DE ATOCHA y EL INVERNADERO DEL ANTIGUO MATADERO DE LA ARGANZUELA, en Madrid.

Merece especial mención el éxito obtenido por la “BURBUJA AMAZÓNICA”, representación de la selva tropical lluviosa del Amazonas, auspiciada en el Pabellón de la Naturaleza por ICONA, durante la pasada Expo´92 en Sevilla, siendo el segundo pabellón más visitado de la Exposición Universal, sólo superado por el Pabellón de España.

FAIRCHILD BOTANICAL GARDENS en Miami recibe cerca de 8.000.000 de visitantes anualmente, siendo el primero en número de especies de palmeras en todo el mundo.

Otros existentes como el Parque PHOENIX en Niza, en la Costa Azul (Francia), Huerto del Cura en Elche, etc., son claros ejemplos de ello.

En todos ellos, las especies ESTRELLA son Palmáceas, diferentes palmeras de aspectos muy variados: tronco voluminoso, tronco estrecho, tronco simple, tronco múltiple, hojas grandes, pequeñas, pinnadas, palmeadas, floraciones y frutos casi infinitos en formas y colores. Todas distintas, pero con un mismo aspecto tropical, aunque sean de climas fríos nos trasladan inmediatamente a los paisajes del caribe o de los mares del sur.

No obstante, aún siendo importante este argumento, la decoratividad y la placidez que producen en el ser humano al observarlas. Las distintas palmeras, en todo el mundo conocido, tienen su mayor importancia en el aprovechamiento que las diferentes culturas obtienen de ellas, desde comida, techumbres, útiles de todo tipo, madera para construcción, aceites, vinos, licores, azucares y un sin fin de usos, hasta el mismo empleo como planta ornamental.

Los frutos y semillas de muchas de ellas son comestibles, se usan en fresco, guisadas o preparadas de muy diferentes formas, entre otras: Cocos nucifera, Phoenix dactylifera, Butia capitata, Butia yatay, Syagrus romanzoffiana, Jubaea chilensis, Bactris gasipaes.

La obtención de vino o bebidas, más o menos alcohólicas, está muy generalizada, entre las especies de las que se obtienen bebidas, por fermentación de la savia recogida del estípite (tronco) o por cocción y destilación de los frutos, destacan: Cocos plumosa, Phoenix dactylifera, Phoenix canariensis, Phoenix sylvestris, Acrocomia vinifera, Raphia vinifera, Mauritia vinifera, Caryota urens, Arenga saccharifera, Borassus flabellifer, Butia yatay, Elaeis guineensis, Jubaea chilensis, Roystonea oleracea, Bactris gasipaes, Pseudophoenix vinifera.

Nosotros, mediterráneos creemos que el aceite más generalizado en el mundo es el de oliva o girasol, pero lo cierto es que la mayor cantidad de aceite en el mundo se extrae de una palmera Elaeis guienensis, siendo la segunda en importancia otra especies de palmera, Cocos nucifera, además de estas dos, se obtiene aceite de: Elaeis oleifera, Euterpe oleracea, Attalea oleifera, Syagrus oleracea, Syagrus romanzoffiana, Borassus flabellifer, Orbignya oleifera, Roystonea oleracea.

Resulta impresionante comprobar, en culturas y civilizaciones muy diferentes, desde los cinco continentes, el gran amor que las gentes profesan a sus palmeras. Quizás, porque todas las civilizaciones han obtenido beneficios de estas singulares plantas: desde los egipcios hasta las más modernas sociedades reflejan en sus legados el “culto” a las palmeras en general. En todas las religiones, al menos las monoteístas, existen referencias claras a la palmera datilera.

Actualmente, existen unas 3.000 especies diferentes, agrupadas en unos 200 géneros, de palmeras, reconocidas y clasificadas. Corresponde la última actualización en la clasificación botánica a la establecida en “Genera Palmarum”, verdadero tratado sobre las palmeras, editado en Lawrence, Kansas, en 1.987, obra realizada por los prestigiosos Harold E. Moore, Jr. (fallecido, su legado documental fue base fundamental para la ejecución de la obra), Natalie W. Uhl y John Dransfield, auténticos expertos en palmeras.

Según la última clasificación, a partir de “Genera palmarum”, las Palmeras pertenecen al Reino Vegetal,  Tipo Espermafitas, Clase Angiospermas, Subclase Monocotiledóneas (Espadicifloras), Orden Principes (Palmales), Familia Palmae (Palmáceas), también conserva el nombre de la Familia, que proviene de una clasificación datada en 1.832: Arecaceae (Arecáceas), Subfamilia: existen 6: Coryphoideae, Calamoideae, Nypoideae, Ceroxyloideae, Arecoideae y Phytelephantoideae. De aquí, arrancan las diferentes Tribus, Subtribus, Géneros, Especies y Variedades de las diferentes palmeras, todas agrupadas por sus grandes rasgos en las 6 Subfamilias citadas. Como ejemplo citaré algunas especies conocidas y la Subfamilia a la que pertenece:

Coryphoideae.- Trithrinax campestris, Livistona chinensis, Brahea armata, Trachycarpus fortunei, Chamaerops humilis, Rhapis excelsa, Nannorrhops ritchiana, Sabal palmetto, Phoenix dactylifera, Phoenix canariensis, Phoenix reclinata, Phoenix roebelinii, Phoenix theophrasti, Latania lontaroides, Hyphaene thebaica.

Calamoideae.-  Metroxylon sagu, Calamus caryotoides, Raphia farinifera, Pigafetta filaris, Mauritia flexuosa, Mauritiella aculeata.

Nypoideae.-  Nypa fruticans, único género de la subfamilia.

Ceroxyloideae.-  Pseudophoenix sargentii, Ceroxylon alpinum, Ravenea rivularis, Gaussia princeps, Hyophorbe lagenicaulis, Hyophorbe verschaffeltii, Chamaedorea elegans, Chamaedorea spp..

Arecoideae.-   Arenga pinnata, Caryota urens, Caryota mitis, Iriartea deltoidea, Socratea orbigniana, Reinhardtia gracilis, Dypsis lutescens, Dypsis decaryi, Euterpe edulis, Euterpe oleracea, Roystonea regia, Archontophoenix cunninghamiana, Cyrtostachys renda, Howea forsteriana, Howea balmoreana, Ptychosperma elegans, Ptychosperma macarthurii, Carpentaria acuminata, Veitchia merrillii, Wodyetia bifurcata, Areca catechu, Dictyosperma album, Butia capitata, Butia yatay, Jubaea chilensis, Cocos nucifera, Syagrus romanzoffiana, Syagrus coronata, Attalea amygdalina, Scheelea butyracea, Elaeis guineensis, Bactris gasipaes, Aiphanes caryotifolia.

Phytelephantoideae.-  Phytelephas macrocarpa.

Algunos géneros antiguos, como Arecastrum, han sido eliminados, incluyendo las especies en otros géneros y con otras denominaciones, como ejemplo citaremos a tres especies de palmeras muy conocidas en España, por ser comercializadas cómo ornamentales:

1)        Syagrus romanzoffiana (Cosos plumosa), anteriormente clasificada por Arecastrum romanzoffianum, nombre más usual entre los viveristas españoles, ha pasado del genero Arecastrum (desaparecido, por tener una sola especie) al genero Syagrus, que comprende especies muy interesantes para el mundo ornamental, cómo Syagrus coronata, S. schizophylla, S. campicola, S. flexuosa, S. glaucescens y S. macrocarpa entre otros.

2)        La conocida y popular Areca, perteneciente antiguamente al género Areca y hasta hace poco al género Chrysalidocarpus, nominada como Chrysalidocarpus lutescens, ha pasado a denominarse Dypsis lutescens, quedando incluida en el género Dypsis, todos ellos originarios de la isla africana de Madagascar.

3)        Otra especie, menos conocida, se trata de la Palmera triangular, denominada así por la forma que adoptan las bases de las frondas en su crecimiento, dando al estípite un aspecto de triángulo equilátero, incluida antiguamente en el genero Neodypsis, por haber sido descubierta cómo un nuevo Dypsis, al ampliarse el número de especies descubiertas de este último, el Neodypsis decaryi, que así se llamaba, a pasado a engrosar el genero Dypsis denominándose en la actualidad Dypsis decaryi.

Así, los científicos de todo el mundo van clasificando, día a día, los nuevos descubrimientos de todo tipo de plantas, adaptando las especies existentes a nuevas clasificaciones, conforme los conocimientos aumentan, permitiéndonos, a todos, saber de que estamos hablando cuando nombramos a una u otra planta o animal.

Disponemos de un listado con más de 2.850 especies de palmeras, genero al que pertenecen y procedencia, en sucesivas entregas hablaremos de más especies. Lo cierto es que continuamente se descubren palmeras nuevas. En un viaje a Costa Rica, conocí a un gran ser: Gerardo Herrera, botánico conocedor de la flora costarricense cómo pocos, nos ayudo indicando los nombres de las especies que trasplantamos para la Burbuja Amazónica en la Expo´92, Gerardo entre otros trabajos se dedicaba a pasar meses enteros internado en las selvas tropicales, acompañado por indígenas, y dedicado a recolectar hojas, frutos, semillas y partes esenciales de plantas desconocidas para él, para enviarlas a dos universidades de Estados Unidos, con el fin de proceder a su clasificación botánica, Gerardo ha descubierto centenares de nuevas especies, incluidas algunas palmeras. Desde aquí, nuestro homenaje a Él y a todos los que como Él se sacrifican y aman tanto a las plantas.

Respecto a la distribución mundial de las palmeras, también existen curiosidades, en pequeñas islas del Océano Pacifico o del Indico se concentran gran número de especies, un buen ejemplo lo constituyen Madagascar o Taiwan. En Europa sólo existe una especie autóctona, Phoenix theophrasti (Isla de Creta y Grecia), y dos especies compartidas con África: Chamaerops humilis (Palmito o Margallo) y Phoenix dactylifera (se han encontrado huesos fósiles de dátil en una cueva de Jumilla (Murcia-España). Es sin lugar a dudas la franja existente entre los trópicos, y sobre todo en la inmensidad de islas del Pacifico Sur, dónde se concentran la mayoría de especies, superando las 1.400. En América, sobre todo en América del Sur, existen más de 900 especies, correspondiendo a Australia gran cantidad de las restantes. En Islas de Filipinas, Papua y Papua Nueva Guinea, se están descubriendo nuevas e interesantes especies, al igual que ocurre en la amplia cuenca del Amazonas, con territorios por explorar. Existen palmeras que crecen a gran altitud, como Ceroxylon alpinum (C. Andicolum), que crece en las cordilleras de Sur América a 4000 metros sobre el nivel del mar.

Aunque las palmeras, siempre, evocan los trópicos y las zonas cálidas, los avances en el conocimiento de las diferentes especies ha permitido la comercialización de nuevas y sorprendentes palmeras. ¿Alguno de nuestros abuelos podría imaginar Madrid con una agradable avenida de palmeras?. Hoy es posible realizarla, además, con palmeras de frondas (hojas) azuladas, verdes, pinnadas, palmeadas, existen alternativas para elegir: Butia capitata, Butia yatay, Jubaea chilensis, Brahea armata, Thritrinax campestris, Nannorrhops ritchiana, Trachycarpus fortunei, Chamaerops humilis, Phoenix dactylifera, Phoenix canariensis, Washingtonia filifera y W. Robusta.

Espero que esta breve introducción sirva para ganar adeptos a las palmeras y, al menos, a conocer algo mas sobre ellas.

Existen varias asociaciones de amigos de las palmeras, una de ellas en España. La más importante es la que engloba a todas, o casi todas, las demás: The International Palm Society, su dirección es:

P.O. Box 1897      Lawrence, KS 66044-8897 U.S.A., Telefono: 00 1 7858431221, Fax: 00 1 7858431274.

Editan una revista con interesantes artículos sobre palmeras, organizan congresos, viajes, etc.. En Europa las más importantes son las asociaciones británica y francesa.

Puede preguntar sus dudas o inquietudes, intentaremos responder.

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